Académica Palanca:
tres músicos casi distintos y un solo humor verdadero



Académica Palanca en el Café Barbieri de Madrid.
De izquierda a derecha: Miguel Vigil, Antonio Sánchez y Javier Batanero.
En esta ocasión también se acompañaban de un guitarrista.
(Foto JRT, segunda mitad de los 80)


Creo que la primera vez que vi y escuché a Antonio Sánchez, Miguel Vigil y Javier Batanero fue en el Rincón de Arte Nuevo, en Madrid. Fui allí por indicación de Antonio, que unos días antes me comentó que había formado un grupo con dos amigos, y que actuarían en dicho local, ya entonces, a pesar de su reducido tamaño, un referente entre los bares que ofrecían música en directo. Salvando las distancias, me recordaron a Les Luthiers ("Teorema de Tales", "Bolero de Mastropiero"); y también vi en ellos algunas concomitancias con Vainica Doble ("Habanera del primer amor", "Déjame vivir con alegría"). Así se lo dije a Antonio, que me agradeció el comentario. No era para menos: ¡qué más se puede pedir para empezar!.


Les Luthiers: una referencia fundamental para
los grupos músico-vocales humorísticos


No recuerdo cuando, pero tiempo después, posiblemente en los preliminares de algún concierto, me comentó que se llamaban Académica Palanca (*). El nombre me resultó harto extraño y me pareció poco adecuado para un grupo de música que además pretendía ser cómico, lo que se me debió notar en la expresión porque, acto seguido, El Largo, a la par que levantaba las cejas, me dijo: “es de un verso de un poema de Unamuno”, y me recitó la primera estrofa (*). Loable empresa ésta –pensé- de acordarse en aquel tiempo de un verso del famoso escritor y pensador vasco, del que por cierto no conozco su obra poética; pero para nombre del grupo no le veía gracia. Gracia y mucha, en cambio, tenía el trío en sus actuaciones, en las que ofrecían al respetable y entonces no muy numeroso público canciones y comentarios ocurrentes cargados de humor inteligente.


Académica Palanca


En aquella primera época también hacían versiones cachondas de temas conocidos, por lo general cambiándoles las letras, caso de “Me capó mi madre”, que grabaron en su primer LP parodiando la canción “Me casó mi madre”, grabada por Nuestro Pequeño Mundo en 1968; o una que decía “no te preocupes Gary Cooper(*) con música de la película “Sólo ante el peligro” (Fred Zinnemann, 1952), protagonizada por dicho actor. Así mismo cantaban por separado, individualmente, alguna canción seria. Recuerdo una muy chula de Batanero que decía “hace tiempo que no salgo, esto empieza a oler a muerto”, grabada en su primer disco en solitario y que se llama "La herida"; y otra, de Antonio, la mar de bonita, sobre la gordura, una especie de conjuro para que el paso del tiempo le respetara y le mantuviera en su hechura y formas, que permanece inédita, al menos que yo sepa.


Académica Palanca, en el Café Barbieri de Madrid,
cuando empazaban (Foto: JRT, años 80)


Por lo tanto, se equivocaba Sabina, se equivocaba (por ir al Norte dejó el Sur, creyó que todo el monte era orégano, se equivocaba). Bromas aparte, que no he podido resistir, el “se equivocaba” lo digo por un comentario que nos hizo en La Mandrágora después o antes de una actuación: “el problema de Antonio es que no sabe hacer textos para la música que compone”, caso por ejemplo de “Pongamos que hablo de Madrid”, que ya la había parido y cuya letra es de Sabina. Seguramente entonces era así, como decía Joaquín, pero con los años “El Largo” debió aprender el para mí difícil arte de hacer canciones, porque tiene algunas preciosas y muy originales, impregnadas de poesía y fino humor, a menudo cargadas de grandes dosis de ironía. Estas son dos de mis preferidas:

Rock duro de oido

Tengo un conflicto generacional,
a mis padres les gusta el heavy metal,
ya de pequeño me deprimía
y ahora de grande más todavía,
vete a un concierto, no seas tan carca,
pero les miento y voy al Retiro
a montar en barcas que hacen uh, uh, uh, uh,
las barcas hacen uh, uh, uh.

Con una heavy fui a escuchar
a unos rabiosos sin vacunar,
toda la gente que había delante
le echaba lapos a la cantante,
los pisotones de unos ramones
me destrozaron los callos,
los ojos de gallo y también hice uh, uh, uh, uh
también hice uh
por los callos hice uh, uh.

Yo no soporto el rock & roll
y encima vuelve de nuevo el folk,
yo que pensaba esto es el fin
de la balada, del pop y del swing,
y han agregado a lo grabado
cajas de ritmos y arreglos muy raros
con coros que hacen uh, uh, uh, uh,
los coros hacen uh, uh, uh.

Chupas de cuero, botas y motos,
chapas, hebillas, vaqueros rotos,
todo es tan raro, tan inseguro,
pasa de moda, no vale un duro,
pasa de moda, no vale un duro,
pero no importa, casi seguro
que el rock no muere ni morirá, uh, uh,
no morirá, uh, uh el rock no morirá, uh.

Letra: A. Sánchez, J. Batanero y M. Vigil
Música: A. Sánchez

El bebé

Más de alguna noche se ha acostado preocupado
repitiendo como un loro mi bebé:
¿De dónde vengo yo, qué soy, adonde vamos,
pero y si hay vida tras la muerte qué es el ser?

Yo le digo, hijo, y al decirlo casi exijo
que procure en esas cosas no pensar.

Haciendo caso omiso toma el biberón de leche,
luego erupta y vuelve a preguntar:
¿Por qué un ladrón es un chorizo?.
Enigmática pregunta para alguien de tu edad.
¿Por qué me atrae la gravedad?.
Yo la encuentro una pesada, pero a ti te gustará.
¿Por qué una planta es igual que un piso?.
Porque piso con las plantas de los pies al caminar.
¿Por qué la guerra entre los hombres?.
Para la guerra el amarillo.
¿Y bestias?.
Para bestias el armadillo.
¿Y en lo vegetal?.
Dama de noche, madreselva, poto,
helecho, enredadera, palo de brasil.

Todos compartiendo este extraño zoo loco
y sin nada que ver entre si.

Paralelamente de una forma intermitente
como un geiser le emanaba otra cuestión:
¿Cómo se transforma la energía que se forma
en el núcleo indivisible de un protón?
.
Yo le digo, hijo, tú te has vuelto un poco pijo,
me recuerdas a la canción del "Di papá".

Como no le mola la canción de Guardiola,
se ha orinado y vuelve a preguntar:
¿De qué se ríe la hiena?.
La Sabana le hace gracia
y porque debe ser feliz.
¿Por qué un talón tiene matriz?.
El talón era de Aquiles
y Cibeles de Madrid.
¿Por qué las vacas son ajenas?.
Porque siempre son de otros
y los pastos y el redil.

¿Por qué la guerra entre los hombres?.
Para la guerra.... (repetición)

Ya por esta noche me ha dejado como lerdo
y ha roncado como un cerdo mi bebé.

Letra y música: A. Sánchez


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Antonio Sánchez en el Café Barbieri de Madrid.
Mediados de los 80 (?)
(Foto: JRT)


El éxito les llegó de la mano del polifacético Chicho Ibáñez Serrador, que los contrató para el programa “Un, dos, tres”, de Televisión Española, y más tarde de José Luis Moreno, empresario del mundo del espectáculo y ventrículo-humorista, que los fichó para su programa de televisión. Un día, zapeando, me los encontré en la pantalla. Les debió ir muy bien porque estuvieron batante tiempo saliendo por la, salvo rara excepción, caja tonta, que como todos sabemos es un trampolín a la fama, valgas o no valgas; incluso la primera opción, la meritoria, puede dificultar o ser perjudicial para alcanzar la gloria.


Académica Palanca según Idígoras
(Foto: JRT, 2011)


Nosotros los veíamos de vez en cuento, normalmente en Galileo Galilei. Precisamente en dicho bar fue donde los escuchamos por última vez, ya sin Batanero, que en 1999 había dejado Académica para dedicarse a otros menesteres, como por ejemplo la interpretación. En su lugar acompañaba a Antonio y Miguel, otro músico que, entre otros instrumentos, tocaba muy bien el acordeón (Pirata se hace llamar). Al acabar el concierto me acerqué al vestuario para saludar, como de costumbre, a Antonio. Nada más verme me dijo que se había “echao” a perder. Al principio creí que era una broma o algo irrelevante relacionado, tal vez, con la edad y el peso; pero al repetir por segunda vez la frase mirándome fijamente y muy serio me percaté que no bromeaba, que debía tener un problema grave. Pero no pregunté, me imaginé que habría tenido un infarto. Aproximadamente al año, me enteré, a través de un amigo, que había vuelto a Málaga a pasar sus últimos días y que había muerto de un cáncer que padecía desde hacía algún tiempo. Otra gran pérdida. Afortunadamente nos queda su recuerdo, lleno de vida; y su música y su humor, siempre ocurrente e inteligente.

Tras su muerte en septiembre de 2003, Miguel Vigil formaría pareja artística con Mariano Vázquez (Mariano 1.85), que tratan de mantener vivo el espíritu cómico-musical de Académica Palanca, integrada en un proyecto más amplio: Cómicos de Guardia.



A pesar de sus significativas limitaciones, el trio malagueño
Boleros Imperfectos intenta seguir la estela dejada por grupos
como La Trinca ("Las Hermanas Sister", "La patata")
y Académica Palanca

 

La Trinca, otro referente

 

 


 

 

 

---------------- NOTAS ---------------



(*) Deciden llamarse Académica Palanca en septiembre de 1989, debutando con dicho nombre en octubre de ese mismo año en la sala Elígeme (Fuente: Cómicos de Guardia).


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(*) Poema de Miguel de Unamuno del que tomaron el nombre del grupo

Salamanca, Salamanca,
renaciente maravilla,
académica palanca
de mi visión de CastilIa.

Oro en sillares de soto
de las riberas del Tormes;
de viejo saber remoto
guarda recuerdos conformes.

Hechizo salmanticense
de pedantesca dulzura;
gramática del Brocense,
Bordón de literatura.

¡Ay mi Castilla latina
con raíz gramatical,
ay, tierra que se declina
por luz sobrenatural!.

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(*) Sólo ante el peligro. Letra: Antonio Sánchez


No te preocupes Gary Cooper,
no hagas caso del reloj,
no desenfundes tu valía
por un pueblucho sin valor.
Y aunque vayas de guaperas,
no te pongas orejeras;
y si te guiña una flacucha de blanco,
no le des tu corazón


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